The Raid: Redemption

The Raid: Redemption
¿Te ha gustado?

Normalmente intento estar al día con las novedades que Netflix va incorporando en España. De esta forma, ya sé de antemano lo que voy a ver, en el caso de series, o lo que voy a revisionar, en el caso de la mayoría de películas. Y digo mayoría porque, a parte de que incorporen cine comercial que no he visto, también suelen incluir muchas producciones independientes y/o no americanas que pueden atraer la atención de una forma u otra. Estas grandes desconocidas son las que luego más te sorprenden, como es el caso de la película que os quiero comentar hoy. Se trata de The Raid: Redemption, que en España tuvo, a mi parecer, el desafortunado título de Redada Asesina.

Sorpresa en Toronto

Es increíble que una película de acción indonesia, con sus limitaciones de producción, sea muchísimo mejor que una americana con medios y presupuestos desorbitados. Así es The Raid, una propuesta del año 2011, presentada en el Festival de Toronto de ese mismo año y con un resultado, tanto de público como de crítica, fantástico. Así lo dejan bien marcado en su cartel promocional “The best action movies in years” (La mejor película de acción en años).

¿De qué va?

Yakarta, Indonesia, un escuadrón de los SWAT recibe la misión de asaltar un edificio situado en los bajos fondos y regentado por el criminal Tama Riyadi, donde da cobijo a sí mismo y a toda clase de asesinos, traficantes y calaña varia, escondiéndolos de la policía. Pero lo que, a priori, parece un simple asalto al edificio para acabar con toda la basura de la ciudad, se acaba convirtiendo en una trampa mortal para estos agentes, donde salir con vida será algo prácticamente imposible.

Tiros y puñetazos a tope

Una vez dicho esto, y habiendo leído tan buenas críticas, me decidí a verla, y he aquí lo que me ha parecido. Se podría decir que la película se divide en dos partes, la primera, correspondiente a los primeros 45 minutos, donde se puede ver el asalto al edificio y cómo los residentes se defienden a capa y espada, y nunca mejor dicho. Esta parte fue la que más me gustó, impresionante la tensión que se vive durante todo este tiempo; no te dejan respirar ni un minuto. Tiros, tiros y más tiros, cadáveres por doquier y sangre a tutiplen. Como si de un videojuego se tratase, vamos pasando planta a planta y habitación a habitación arrasando con todo lo que vamos viendo. Y una segunda parte donde el ritmo baja, y donde lo que queda por eliminar ya no se destruye a base de tiros, sino con puñetazos. Aquí es donde vemos peleas coreografiadas por doquier al más puro estilo asiático. Esta parte la disfruté menos ya que creo que al bajar el ritmo te relajas, y ver una pelea de este tipo mola, pero cuando te tragas cinco seguidas pues ya huele. En cualquier caso, el tema peleas creo que es cuestión de gustos y que habrá a gente que le encante. Pero hay que reconocer que visualmente son una pasada y que impresiona muchísimo tanto sus movimientos como su ejecución.

El director

The Raid es un shock visual tremendo. Los planos, encuadres, tomas y traveling que tiene son de una belleza majestuosa. Pocas veces he visto representar la acción de esta forma tan dinámica y dentro de un mismo escenario. Y todo esto es culpa de su director Gareth Evans, un galés afincado en Yakarta y amante de la cultura asiática. A parte de las labores de dirección, también está al frente del montaje y del guión de la película. Lamentablemente, desde The Raid, no ha hecho mucho más destacable en su carrera. Tan sólo se ocupó de la secuela de esta cinta y de dirigir uno de los cortos de V/H/S 2.

El edificio

Pero si hay un verdadero protagonista en The Raid, éste es el edificio en sí. Se trata de una construcción de, al menos, 15 plantas; viejo, sucio y cochambroso, que parece interminable tanto en ancho como en alto. Esa sensación se acaba volviendo muy agobiante ya que nos lo muestra como una auténtica ratonera y sin posibilidad de salida. Da la sensación de que cada planta tiene diferentes módulos y que eso no se acaba nunca. Se nota que su director nos ha querido meter en un laberinto sin salida y nos lo muestra de forma magistral.

Conclusión

Al margen de que me puedan gustar más o menos este tipo de películas, he de admitir que The Raid es una muy buena película. En primer lugar porque es una cinta de acción que no para en sus 101 minutos de metraje, y eso es muy de alabar. En segundo lugar, conseguir meter esa acción en una misma ubicación y con los mismos escenarios una y otra vez sin aburrirnos. Y en tercer lugar, crear un dinamismo visual con planos increíbles e imposibles que pocas veces se ve. Por tanto, si no os da miedo experimentar con el cine, y os gustan las películas de acción, debéis probar y ver The Raid. Y, ya de paso, volvéis por aquí y me contáis, sin spoilers, eso sí, qué os ha parecido. Espero vuestros comentarios. Hasta la próxima.

 

Jose Luis

Aficiones? Series y cine A TOPE¡¡¡¡¡