Una Peli para el Finde: El Discurso del Rey

Después del cine americano, el segundo mercado que triunfa en los Óscar es el británico. De hecho ha habido ediciones donde había más nominadas a la mejor película británicas que yanquis. No es el caso de la película de hoy, pero la peli para el finde de esta semana desbancó a auténticas maravillas creadas ese mismo año. Fue en el año 2010, edición donde las nominadas a Best Picture eran 10. Sí, habéis leído bien, 10 cintas para que los departamentos de marketing de los estudios se pusieran las botas indicando que su película estaba nominada a la estatuilla reina. En dicha ceremonia teníamos productos tan diferentes y originales como La Red Social, Toy Story 3 o, la que para mi fue la mejor película de 2010, Origen (Inception). Pues la academia, en vez de ser innovadora y premiar lo nuevo, siguió con su voto conservador y alzó al podio estelar de la noche a la producción británica El Discurso del Rey.

El Discurso del Rey nos relata la historia del Duque de York que se convirtió en Rey en el año 1936. Su tartamudez, oculta durante muchos años, era un handicap a la hora de dirigirse a la población. Para no llegar a ser la burla británica y mantener la seriedad y solidez de la corona, su mujer se ocupó de buscar un profesional que le ayudase a solventar este pequeño problema. Y ahí llegó hasta Lionel Logue, un logopeda australiano que, con métodos un poco ortodoxos, intentará corregir la tartamudez de su majestad.

La película contiene todas las características de cualquier película que acaba entrando en las nominaciones de los premios de la académia: cinta de época, impecable vestuario, genial dirección artística, soberbia fotografía y extraordinarias actuaciones. Estos adjetivos caracterizaban, durante muchos años, aquellas películas que eran carne de Óscar. Y en dicha edición consiguieron mantener invicta la ‘típica película de Óscar‘. Pero, aunque para mí no fue la mejor de dicho año, admito que es una historia interesante, cuyo relato se hace bastante ameno y, a veces, hasta divertido. Y donde uno puede disfrutar del buen trabajo de escenificación de la Inglaterra de los años 30. No ganó muchos Óscar, pero sí se llevó, a parte del de Mejor Película, la estatuilla a Mejor Director para  Tom Hooper. Mejor Actor para Colin Firth, que interpreta al Rey tartamudo de forma magistral. Y Mejor Guión Original. Mención especial también para él, siempre brillante en pantalla, Geoffrey Rush que interpreta al logopeda Lionel Logue, el cual no ganó pero fue justamente nominado.

Como os he dicho es una propuesta interesante con alma de Óscar para poder disfrutar este finde. Como siempre el link a la película la tenéis aquí. Disfrutadlo. Un saludo.

 

Jose Luis

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