Zoo

¡Bienvenidos a todos los netflixianos que nos leéis! Hoy vengo con la crítica hacía una serie, una serie, que a expensas de los grandes estrenos del invierno nos conformamos con ella para amenizar nuestras tardes de verano, hoy destriparé Zoo ¡Cuidado que llega el Apocalipsis Animal! ¿Estás preparado?

Sinopsis

Zoo se basa en la novela homónima de James Patterson y Michael Ledwidge, y nos viene a narrar lo que sería el inicio de una revolución animal a escala mundial en donde un joven biólogo de misión en África, Jackson Oz (James Wolk), se unirá a un equipo de especialistas para investigar e intentar detenerla. Pero nada que escuchar la narración del opening contada por su colega, Abraham Kenyatta (Nonso Anozie), muy a lo años 90 (en plan Xena), un comienzo que explicado así ya provoca risa:

Durante siglos, la raza humana ha sido la especie dominante. Hemos domesticado a los animales, los hemos enjaulado, matado por deporte. Pero, ¿y si a lo largo y ancho del mundo, los animales decidieran que YA BASTA? Por eso fuimos contratados para formar un equipo de personas de diferentes procedencias, con habilidades distintas: un experto en comportamiento animal, una periodista, un guía de safari, una agente del servicio exterior de inteligencia y un patólogo veterinario. Nuestra misión: averiguar qué les está pasando a los animales, por qué está ocurriendo, y cómo detenerlo.

¿Sin ideas de título?

Zoo es una especie de Jurassic Park, una historia noventera de ciencia ficción con toques de aventura, acción y terror que en su primera temporada plantea un desastre global empleando los lugares comunes propios de pandemias: la propagación y conspiración de un virus.

Además posee un equipo de especialistas muy Marvel que cada semana lidiaran con el ataque de un animal diferente (leones, murciélagos, pájaros, osos) mientras intentan destapar la verdadera historia sobre Reiden Global (la compañía biotecnológica detrás del virus) en el arco principal de la serie.

Problemas con Organizaciones Animalistas

Pero Zoo se distancia de otras series de naturaleza similar por haberse arriesgado a colocar a los animales en el centro del relato, CBS no se ha achantado por las dificultades que esto conlleva, y a pesar del insistente mensaje ecológico y animalista de la serie, ha recibido las esperables quejas de PETA y otros defensores de los derechos de los animales.

La preocupación es entendible, pero a excepción de un par de escenas de dudosa cuestionabilidad, Zoo emplea sobre todo animales creados por ordenador. Siendo esta una de las fuentes de comedia involuntaria más infalibles de la serie, que con su triste despliegue CGI (mejor que hace años, pero todavía escaso) y torpes trucos de cámara y montaje para simular los ataques animales a los humanos nos deja escenas divertidas que provocan el efecto contrario al que los productores desearon.

Bugs en el Zoo

La mayor parte del tiempo se toma en serio a sí misma, pero de vez en cuando se permite hacer chistes en plan: Sé que es una chorrada, pero oye ven a divertirte con nosotros. Y es que Zoo tiene agujeros en sus guiones, giros drásticos y sin sentido, a veces los diálogos son un “no hay por donde cogerlo”.

Todo esto aderezado con unas interpretaciones muy planas, principalmente la de Nora Arnezeder, es un bellezón pero…tiene menos arte que una tortilla francesa y James Wolk, que me da pena porque tiene la misma expresividad que una goma de borrar. Si tuviese que salvar, salvaría a Kristen Connolly, que no es porque sea guapa que también y Billy Burke que le salvo por su papel en la Saga Crepúsculo, jajajaja es broma.

Conclusión

Lo que sí creo que es que Zoo compensa todos sus errores entreteniendo, puesto que esto es… ¡El Apocalipsis Animal! La idea cuanto menos asusta, pero roza tal punto del absurdismo que cualquiera no se ríe. En resumen, ni buena ni mala.